¿Por qué repito siempre el mismo tipo de relación?
- esther cruz linares

- 22 jul 2025
- 2 Min. de lectura
Por Abigail Martínez S.
Quizá te ha pasado: una relación termina, conoces a alguien nuevo y te prometes que esta vez será diferente… pero con el tiempo, te das cuenta de que estás viviendo el mismo tipo de vínculo, con dinámicas que ya conoces y que te duelen. ¿Por qué nos pasa esto? ¿Por qué elegimos, sin querer, a personas no disponibles, evitativas, sumamente dependientes o con las que acabamos sobrecargándonos emocionalmente?
Este fenómeno tiene nombre: patrones relacionales. Son formas repetidas en las que nos vinculamos, muchas veces marcadas por experiencias tempranas, modelos familiares o heridas no resueltas. Como decía Carl Jung:

“Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, dirigirá tu vida y tú lo llamarás destino.”
Es decir, si no traemos luz a lo que se repite, seguiremos tropezando con las mismas piedras, llamándolas “mala suerte” , “cosas del amor” e incluso “relaciones tóxicas” .
Una vez, en consulta, una paciente me preguntó:
“¿ Abi por qué siempre elijo al mismo tipo de persona?”
Se refería a una pareja que bebía y consumía sustancias. Con el tiempo y el trabajo terapéutico, pudimos ver que lo que intentaba era reparar —inconscientemente— la relación con su madre, que había sido adicta al juego. Cada nueva pareja era una especie de oportunidad simbólica de salvar a alguien, de hacer lo que no pudo hacer en su infancia. Pero también de volver a repetir el mismo dolor.
Este tipo de patrones, aunque duelen, suelen tener ganancias secundarias: una sensación de control, de familiaridad, de “esto ya lo conozco” o incluso de mantener una identidad construida alrededor de cuidar, sostener o sacrificarse por el otro. Reconocer esto no es culparse, sino abrir los ojos con amor y compasión.
Y finalmente me gustaría decirte : “ Paciencia y ternura contigo misma”.
Si estás leyendo esto, si te estás haciendo preguntas, si estás en proceso terapéutico… ya estás en camino hacia algo diferente. No se trata de eliminar todos los patrones de un día para otro, sino de empezar a verlos con claridad y elegir desde otro lugar.
La terapia nos ayuda a poner nombre a lo que se repite, a encontrar el origen y sobre todo a resignificarlo. A veces, lo que se repite tiene sentido si lo miramos con profundidad: quizás intentamos sanar algo, llenar una ausencia, recuperar una parte de nosotras mismas.
Espero que pronto puedas sanar aquello que hace que repitas lo mismo una y otra vez y puedas darle un nuevo significado.
¿Quieres que escriba sobre un tema que te interesa o te preocupa? Puedes escribirme y sugerírmelo. Este blog también es para ti.













Comentarios